El Grupo Emera, uno de los principales operadores europeos de residencias para personas mayores, despliega el asistente de escucha Spokeo en sus 45 centros francófonos. Una alianza que refleja una convicción compartida: la comunicación es la base del acompañamiento, y la pérdida auditiva nunca debería ser un obstáculo para el vínculo humano.
La comunicación: una herramienta esencial del cuidado
En una residencia para personas mayores, la comunicación no es un simple intercambio de información — es la primera herramienta de cuidado. Explicar un tratamiento, obtener el consentimiento antes de un acto médico, tranquilizar a un residente desorientado, recibir a una familia preocupada: cada uno de estos momentos depende de la capacidad de hacerse entender.
Cuando la pérdida auditiva compromete esa capacidad, toda la cadena de calidad asistencial se ve afectada. El cuidador repite, eleva la voz, acorta sus explicaciones. El médico simplifica su discurso hasta perder precisión. El consentimiento informado — obligación legal y ética antes de cualquier acto médico — se convierte en una formalidad frágil cuando no existe certeza de que el residente haya comprendido realmente lo que se le propone.
Más allá del cuidado, la comunicación es también lo que mantiene el vínculo social. La comisión Lancet sobre demencia identifica la pérdida auditiva no tratada como el principal factor de riesgo modificable de demencia, por delante del tabaquismo y la inactividad física. Cuando un residente ya no puede seguir las conversaciones a su alrededor, se aísla. Y ese aislamiento acelera el deterioro cognitivo.
Un punto ciego que las respuestas habituales no resuelven
Los centros no se quedan de brazos cruzados. Formar a los equipos para hablar con mayor claridad, habilitar espacios tranquilos para las conversaciones importantes, acompañar a los residentes en el uso de sus audífonos: estos esfuerzos son reales y necesarios.
Pero no siempre son suficientes. Cuando un residente ya no puede llevar audífonos — porque los trastornos cognitivos hacen imposible cualquier manipulación, porque los dispositivos se han perdido, o simplemente porque los rechaza — el problema persiste. El cuidador habla, pero el residente no comprende. Y la buena voluntad, por sí sola, no puede cambiar eso.
Este es el punto ciego que el Grupo Emera decidió abordar — buscando un enfoque que ya no dependa del residente, sino del interlocutor.
Spokeo × Emera: cuando es el interlocutor quien se adapta
Este es el enfoque que captó la atención del Grupo Emera. Spokeo, ganador del Gran Premio del Concurso Lépine Internacional 2025, funciona de manera inversa a un audífono: el cuidador, el médico o el familiar lleva un micrófono de solapa que capta su voz, mientras que unos auriculares ligeros de doble conducción (aérea + ósea) se colocan simplemente sobre el residente. Sin ajustes, sin manipulación — la conexión es automática.
Por qué Emera eligió Spokeo
El Grupo Emera, cuyos centros evaluados obtienen el 100 % de calificaciones A o B de la Haute Autorité de Santé francesa, seleccionó Spokeo por razones muy concretas:
Beneficios concretos para tres públicos
Seguir una conversación, entender al cuidador, conectar con un ser querido
Momentos de encuentro reales, sin repeticiones ni malentendidos
Menos fatiga vocal y un consentimiento informado más fiable
Despliegue en 45 centros francófonos
La alianza entre Emera y Spokeo abarca los 45 centros francófonos del grupo — en Francia metropolitana, territorios de ultramar, Suiza y Bélgica.
Esta decisión a gran escala refleja una convicción: cuando un residente ya no oye, no solo está en juego su confort — es la calidad del acompañamiento en su conjunto. La comunicación sustenta todos los aspectos de la vida en el centro: el tratamiento, el consentimiento, la interacción social. Y cuando las soluciones habituales no son suficientes, hay que ofrecer alternativas.
Para los centros interesados en un enfoque similar, Spokeo ofrece un pack dedicado a centros sanitarios con acompañamiento personalizado.
Cómo mejorar la comunicación en centros residenciales
Más allá de la elección de un dispositivo, algunas prácticas sencillas permiten mejorar los intercambios con los residentes con pérdida auditiva:
- Situarse frente al residente a su altura, en un entorno tranquilo siempre que sea posible
- Hablar con claridad, sin gritar — elevar la voz distorsiona los sonidos y empeora la incomprensión
- Reformular en lugar de repetir las mismas palabras — una expresión diferente puede ser más fácil de percibir
- Utilizar apoyos visuales (gestos, imágenes, notas escritas) para complementar la comunicación oral
- Formar a los equipos en las particularidades de la comunicación con personas con pérdida auditiva — una inversión que beneficia a todo el centro
Para profundizar en este tema, nuestra guía detallada ofrece consejos prácticos para acompañar a los residentes con pérdida auditiva.
Conclusión
La alianza entre el Grupo Emera y Spokeo ilustra una evolución concreta: cuando las soluciones habituales ya no son suficientes, existen otros enfoques para mantener el vínculo y la calidad del acompañamiento. Con 45 centros desplegados, esta iniciativa a gran escala abre el camino hacia una mejor atención auditiva en residencias — en beneficio de los residentes, sus familias y los profesionales que los acompañan cada día.












